Es tarde, más no en mi alma,
Aun oigo las risas alegres,
Veo en mis ojos un brillo incansable,
Escucho como el corazón me llama a gritos.
Es una figura de cristal sonriente,
Es una llama ardiente que sueña,
Creer en ella es algo confuso,
Pues a mi lado no hay cuerpo alguno.
Es solo la esperanza del amor,
Es el alma que pide lo que una vez tuvo,
Es la ilusión que alguien hizo crecer,
Pues amor igual nunca hubo.
Habrá que dejar que el tiempo actúe,
Tal vez a su paso perfumes traiga,
Me conformare viendo parejas viajar
De la mano, con un beso y un abrazo.